Cuando pasan las Cosas

¿Cuando extravias un objeto? a tu mente vienen interrogantes de ¿como lo perdi? ¿Donde lo deje? ¿Como lo traía? Pero estas interrogantes tienen una explicación, que pasa muchas de las veces por la distracción o indiferencia  sobre las cosas extraviadas.
¿Pero entonces se pierden por que estamos consiente que dejamos de hacer algo?
Y ese algo, es que nuestra mente queda retraida en pensamientos que sobrepasan el estado consiente, mas no asi de nuestra acciones motrices, es como conducir un auto y estar leyendo un texto en que una parte enfocamos nuestra atención en la lectura  y a simple reojo vamos viendo una fracción del camino que el cuerpo es comandado a ejecutar  y la otra parte del pensamiento en la lectura. Es entonces cuando inesperadamente se conflictuan las dos ejecuciones dejando de hacer una de las dos bien como la comprension del texto o el correcto movimiento motriz en la conducción. Es entonces claro detectar que el momento de mantener la atencion entre dos situaciones requiere de dos momentos de atencion que en algunos de los casos se pude mantener en periodos cortos y a la vez prolongados dependiendo de nuestro estado de animo. Pero si le agregamos una tercera situacion es muy probablemente el momento que nuestra atencion se pierda en el proceso en el que aparece la distraccion ocasionando el estraño suceso que da una perdida o falla, es entonces cuando volvemos al estado consiente de nuestras fallas.
La forma correcta de conducirnos para evitar que pasen cosas estar conscientes de nuestros actos y esto lo logramos separando las acciones y los tiempos en momentos distintos para no generar conflictos de nuestro consiente.

¿Cómo podemos ir más allá si no sabemos de dónde venimos?… ¿Sabemos la historia de nuestra región o población?

Es frecuente que en nuestra querida región mixteca la emigración constante y desmedida de la mayor parte de los familiares obedezca a la situación económica que existe, y en la que el sector agropecuario y comercial no sea suficiente para generar empleos permanentes y bien remunerados. Ante esto surge la interrogante ¿La falta de arraigo trae consigo el hecho de que perdamos el interés por perpetuar nuestra historia, la que creamos todos juntos en el lugar que convivimos?

Pero esto es una parte de nuestra realidad ¿qué está pasando con el conocimiento que se tiene de nuestra región y de la población en la que habitamos por parte de nuestros parientes que se han ido? Todo parece indicar que con el advenimiento de las tecnologías de la información y comunicación, así como el bombardeo continuo de las tendencias de moda y novedades, impide enfocar nuestra atención en la riqueza cultural, artística e histórica con la que cuenta cada población y que dificulta la integración de la comunidad.

Se debe recordar que la historia nos sirve para superar acciones pasadas y evitar repetir los mismos errores, es por ello que dentro de nuestras comunidades estamos dejando de lado hablar de lo que fueron parte de un pasado que nos explica por qué es nuestro presente; se puede decir que estamos perdiendo la memoria de un pasado que vemos totalmente lejano y ajeno que explica nuestra realidad y que olvidamos que es parte de nuestro ser.

¿Cuántas veces hablamos entre las familias lo que era nuestra población? y ¿Cuándo discutimos como eran las cosas antes con lo que es hoy?, el perder la memoria de nuestra historia nos deja sin la capacidad de tomar decisiones porque perdemos la capacidad de evaluar con seriedad nuestras convicciones, este complejo momento en que los jóvenes ocupan mucho tiempo para hablar de sí, hace complicado integrarlos en pensamientos concretos sobre el acontecer del ambiente en que se vive, ya que se ha generado un modelo de vida de ser feliz distrayendo su atención de los aspectos transcendentales y medulares de la realidad.

Es por eso importante hacer el llamado a todas las instituciones educativas, autoridades municipales, locales, federales y a las propias organizaciones no gubernamentales de mantener viva la historia dentro y fuera de sus organizaciones como parte de su responsabilidad social, es por ello necesario llevar acciones en las que los ciudadanos mixtecos cuenten no solo con contenidos en los programas de estudio sobre la región y su localidad, sino también de acciones encaminadas a promoverlos dentro de las festividades locales y regionales con el afán de estimular en la juventud la admiración por el protagonismo de los integrantes de las comunidades haciendo historia con su presente.
¿Qué perdemos al dejar a tras la memoria histórica de nuestra región? Esta respuesta la encontramos en un artículo en internet que dice:

“Con el tiempo y con numerosas investigaciones que se han realizado puede comprobarse que la historia regional existe en sí misma y que de por sí aporta la riqueza de su conocimiento a la historia nacional”, afirmó Carlos Martínez Assad, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, quien sustentó la conferencia inaugural del encuentro Repensar la Revolución Mexicana en Chiapas.”

http://eloficiodehistoriar.com.mx/2008/06/23/la-importancia-de-la-historia-regional/

Esto debe de acompañarse que en cada municipio se generen políticas que vigoricen el reconocimiento y el recordatorio histórico de nuestras costumbres a través de espacios que difundan nuestra presencia como pobladores. Esto puede resolverse con el hecho de contar con Cronistas, Museos y Bibliotecas el acopio de información biográfica, audio, fotográfica y video en el afán de respaldar el antecedente de nuestra historia, así también reconocer el trabajo local de escritores y artistas.